Mexico and Central America

What inequality looks like

As the 21st century began, Mexico and Central America were in the midst of a major transformation. Electoral systems were making political participation a reality for millions, and governments were launching significant institutional reforms. The region seemed ready to leave its history of dictatorship and authoritarianism behind. While progress has been made on some fronts, the work of ensuring equality for all members of society remains unfinished.

Across the region, wealth has increased significantly for a few, while opportunities for the majority contract. Weak regulations and systemic shortfalls have slowed economic growth and enabled the exploitation of natural resources, jeopardizing the livelihoods of rural and indigenous populations. Low minimum wages and lax labor standards mean it is increasingly difficult for poor families to make ends meet. Yet in the face of these many challenges, the region itself holds the key to shifting the balance, reducing corruption, and upholding the rule of law.

Governments that work for all

Given the magnitude of the region’s challenges, government must be at the center of any solution. Government at all levels must serve the broad public interest, not just a small elite, and ensure that everyone is treated equally under the law.

Low-wage workers and poor, rural communities (and, within those, indigenous peoples, women, and youth) are the most significantly disadvantaged groups in the region. So it is important for governments to establish and enforce adequate labor conditions, ensure that rural communities have access to public and natural resources—particularly land and forests—and implement policies that allow these communities to thrive. With change driven by a strong and diverse civil society, independent media, and creative thought leaders from a range of sectors—local communities, government allies, businesses, universities, and civil society organizations—the region can become a more just and inclusive place for all its people. 

¿Cómo se ve la desigualdad en la región?

En el inicio del siglo XXI, México y Centroamérica estaban en medio de una gran transformación. Los sistemas electorales estaban haciendo que la participación política fuera una realidad para millones, y los gobiernos estaban lanzando reformas institucionales significativas. La región parecía estar lista para terminar su historia de dictaduras y autoritarismos. Sin embargo, estas transformaciones quedaron inconclusas. Si bien ha habido avances en algunos frentes, el trabajo necesario para garantizar la igualdad de todos los miembros de la sociedad es una asignatura pendiente.

En toda la región, la riqueza ha aumentado significativamente para unos pocos, al tiempo que las oportunidades para la mayoría se contraen. El marco normativo que no se cumple consistentemente y las deficiencias sistémicas han desacelerado el crecimiento económico y han permitido la explotación de los recursos naturales, poniendo en peligro la subsistencia de las poblaciones rurales e indígenas. Los salarios mínimos precarios y las normas laborales laxas hacen cada vez más difícil que las familias pobres puedan sobrevivir. Y aun así, frente a estos desafíos numerosos, estamos convencidos de que en la región existen las condiciones para alcanzar el equilibrio, disminuir la corrupción y afianzar el estado de derecho.

 

Gobiernos que trabajan para todos

Dada la magnitud de los desafíos de la región, el Estado debe estar en el centro de cualquier solución. Todos los niveles de gobierno deben servir al interés público amplio—no sólo a una pequeña élite—y asegurar que todas y todos reciban el mismo trato ante la ley.

Los trabajadores de salarios precarios y las comunidades rurales pobres (y, dentro de éstas, los pueblos indígenas, las mujeres y los jóvenes) son los grupos más desfavorecidos en la región. En consecuencia, es importante que los gobiernos establezcan y hagan cumplir condiciones de trabajo adecuadas, y que aseguren que las comunidades rurales tengan acceso a los recursos públicos y naturales—especialmente tierras y bosques—así como a las políticas públicas que les permitan prosperar. Con cambios impulsados por una sociedad civil fuerte y diversa, medios de comunicación independientes y líderes de pensamiento de una variedad de sectores—comunidades locales, aliados en el gobierno, sector privado, universidades y organizaciones de la sociedad civil—la región puede convertirse en un lugar más justo e incluyente.

Thematic areas in this region
  • We create spaces and initiatives for opening multidisciplinary dialogues about the challenges of our region and imagining alternatives in safe, respectful, and constructive environments. We work to advance the view that violence and violations of rights are unacceptable and to cultivate widespread demand for the rule of law. We support efforts to deepen accountability, shed light on the unequal distribution of resources, and advance tax and budget justice. 

  • We support efforts to lift the voices of women, indigenous and rural populations, and broad movements—to transform prevailing understandings about exclusion and discrimination into powerful narratives that underscore inclusion, rights, and social justice.

  • We work to secure the rights of indigenous communities over their territories and resources and to ensure that rural communities benefit from public and private investment.

  • Expanding dignity and opportunity for women and for indigenous and rural populations is central to our work. We build strategies to bridge movements and regions, with a particular focus on the rights and needs of historically excluded populations.

  • We focus on improving social protections and labor conditions, particularly for vulnerable populations such as domestic, migrant, and agricultural workers. This includes efforts to increase the minimum wage to levels that enable all people to earn sustainable livelihoods and live with dignity.  

Thematic areas in this region
  • Apoyamos los esfuerzos por elevar las voces de las mujeres, las poblaciones indígenas y rurales y los movimientos sociales, con el objetivo de transformar los discursos basados en la exclusión y la discriminación en narrativas poderosas que subrayen la inclusión, los derechos y la justicia social.

  • Trabajamos para garantizar los derechos que tienen las comunidades indígenas sobre sus territorios y recursos, y para asegurar que las comunidades rurales reciban inversión pública y privada mediante esquemas respetuosos, participativos y benéficos para ellas.

  • Nos enfocamos en mejorar la protección social y las condiciones laborales, especialmente de poblaciones vulnerables—como los jornaleros agrícolas, las y los migrantes y las trabajadoras del hogar. Parte importante de este esfuerzo se enfoca en aumentar el salario mínimo a niveles que permitan a las personas vivir con dignidad.

  • Creamos espacios e iniciativas para abrir diálogos multidisciplinarios sobre los desafíos de nuestra región e imaginar alternativas en entornos seguros, respetuosos y constructivos. Trabajamos para avanzar la visión de que la violencia y las violaciones de los derechos son inaceptables, y para cultivar una demanda generalizada por el estado de derecho. También apoyamos los esfuerzos para profundizar la rendición de cuentas, arrojar luz sobre la distribución desigual de los recursos y promover la justicia fiscal y presupuestaria.

  • Hacer valer la dignidad de las mujeres y las poblaciones indígenas y rurales es fundamental para nuestro trabajo. Construimos estrategias para generar oportunidades y conectar movimientos  y  regiones, con especial atención en los derechos y necesidades de las poblaciones excluidas históricamente.

Grantmakers in Mexico and Central America

Grantmakers in Mexico and Central America

Program Officer
Mexico City, Mexico
Director, Natural Resources and Climate Change
Mexico City, Mexico
Program Officer
Mexico City, Mexico
Senior Program Officer
Mexico City, Mexico

Equals Change Blog

Equals Change Blog

David, Kaimowitz, New York, 2014-2015. Photo Credit: Simon Luethi ©Ford Foundation.

, Director, Natural Resources and Climate Change

"They fear us because we are fearless"

The best thing about Berta Cáceres receiving the Goldman Environmental Prize, and being recognized internationally for her grassroots efforts to protect the environment, is that it means she is still alive.

David, Kaimowitz, New York, 2014-2015. Photo Credit: Simon Luethi ©Ford Foundation.

, Director, Natural Resources and Climate Change

What do forest rights have to do with climate change?

Deforestation is a major cause of global warming, and so we all have a stake in helping indigenous communities defend their resources.

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